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Proceso de Diseño


En el post de hoy trataremos de explicar un poco sobre del proceso de diseño. No entraremos en los diversos campos específicos del diseño (como la gráfica, usabilidad...), más bien trataremos de introducir el diseño como un concepto general, más atado al proceso de trabajo. Veremos el proceso de diseño de manera accesible y trataremos de puntualizar sobre ciertos aspectos. Antes de comenzar a entrar en materia, cabe resaltar que el proceso de diseño es algo que cada uno puede entender de una manera distinta, no hay una pautas estrictas, cada empresa, proyecto, etc requiere unas soluciones según sus necesidades, y por lo tanto solo “rasparemos la superficie” en el artículo de hoy.

El proceso de diseño es un término que cada día cobra más relevancia dentro del mundo empresarial, agencias, estudios, y como es nuestro caso, en una empresa dedicada a la creación de software es más que importante. Cada empresa usa la versatilidad de este proceso en beneficio propio, así que generalizaremos un poco a lo largo de estas líneas de texto.

Antes de nada creo que sería adecuado plantearnos una pregunta para marcar un camino a lo largo de esta lectura.

¿Porqué es importante?

Un proceso de diseño es base de gran importancia cuando se quiere convertir una idea en realidad. Cuando se desea crear algo o resolver un problema, pero tenemos el gran inconveniente de que los pasos hacia los resultados no están claros todavía. El propósito de un proceso de diseño es dar forma y guiar el pensamiento para mejorar el resultado y dar vida a la idea. Separemos tres partes dentro de este proceso: ¿QUÉ? ¿CÓMO? ¡MANOS A LA OBRA! Estas son desde mi punto de vista las 3 fases del proceso (de una manera muy sencilla, sin complicarnos mucho en ello). Para ilustrar esto mejor, pondremos en nuestro punto de vista una profesión a la que yo tengo aprecio y creo que para la gente ajena al mundo del software le será más sencillo entender. Nuestro análisis se volcará sobre la figura del modisto/a. Hoy seremos un modisto/a que recibe un encargo de un traje a medida.

¿QUÉ?

Lo que primero tendemos a pensar es en los materiales que necesitaremos: telas, tijeras, patrones, hilo... Antes de salir corriendo a buscar todo lo que necesitamos, deberíamos comenzar a hacer preguntas para dar forma a la idea y crear una imagen más cercana a lo que pretendemos crear, afinar en esta etapa nos facilitará todo el camino que tenemos que recorrer hasta el producto final.

Podemos plantearnos tantas cuestiones como queramos, pero en mayor o menos medida, es de vital importancia hacerlo:

  • ¿Por qué se necesita este producto?
  • ¿Para quien es el producto?
  • ¿Existe ya una solución similar por ahí?
  • ¿Cuál es el problema de fondo que estoy tratando de resolver aquí?
  • ¿Cómo están resolviendo otras personas el problema al que nos enfrentamos?

... Lo importante aquí no es responder a todas las preguntas, más bien la importancia radica en saber que preguntas son las importantes y las que nos ayudarán durante el proceso. Después de decidir sobre las cuestiones importantes el siguiente paso es dar respuesta a estas preguntas y anotar los resultados. ¿Hecho? Acabamos de construir una especificación, hemos acotado nuestras posibilidades y permitidme la metáfora; estamos afinando el tiro, sin dar al centro de la diana, pero hemos definido que espacio ocupará la diana, distancia, viento, tensión de la cuerda... ¿Disparamos? Todavía no.

La especificación para este encargo (traje) podría quedar de una forma muy básica, de la siguiente manera:

  • Un traje para un momento especial.
  • Tenemos la altura, el peso y las condiciones de nuestro público.
  • Debemos tener en cuenta los materiales, ha de ser cómodo en su uso, y adecuarse a las condiciones del entorno.
  • Deberá moverse entre diferentes soluciones al mismo problema (más o menos similares)

  ¿CÓMO?

Después de decidir qué es lo que desea crear y tener una idea de por qué, lo ideal es pensar de que manera vamos a crearlo. Hemos construido una especificación, es hora de pensar en la ejecución más adecuada para esta especificación. Podríamos trazar un plan similar a este:

  • Hacer una lista de los materiales necesarios, y de que manera van a interactuar entre sí
  • Comprar los materiales
  • Conocer las herramientas que nos facilitaran la ejecución del trabajo
  • Determinar una fecha

  ¡MANOS A LA OBRA!

Esta es la parte más divertida, en la que hemos pensado nada más recibir el encargo, y a la que pretendemos acercarnos, porque es aquí donde conseguiremos resultados, y entonces los pondremos a juicio. Tendremos algo de valor, algo que mostrar. Sabemos exactamente que queremos lograr y de que manera deberíamos actuar para conseguir nuestro fin. ¡Hagámoslo realidad! Aquí es donde el  proceso de diseño revela su verdadero poder (la creatividad). Aunque en realidad esta fase pondrá de manifiesto la eficacia de las etapas anteriores. Podríamos encontrar problemas en esta fase, problemas con los que no contábamos o que han surgido de manera espontánea durante el proceso. Por ejemplo:

  • Nuestro cliente va a llevar un calzado del que no habíamos sido informado, y nos modificará la idea que teníamos de la parte inferior de nuestro producto.
  • Nuestro cliente va a ir acompañado, y su parecer debería haber un vínculo entre su acompañante y él.

¿Solución? Iteración

La razón por la que es bueno dividir el qué, el cómo y la acción es debido a que la probabilidad de que las cosas inesperadas sucedan durante la ejecución del plan es bastante alta. De manera que nos es más sencillo viajar entre las distintas etapas de una manera cómoda si las definimos bien con anterioridad.

Todo lo que podemos hacer es estar preparado para las circunstancias cambiantes  y contemplar los cambios como un beneficio para el producto, algo que lo hará mejorar (no siempre será así, pero debemos pensarlo). Si algo no funciona, echar un vistazo más profundo: ¿por qué no funcionó?. ¿Se ha perdido algo en él? ¿Qué? ¿El “Cómo” no fue lo suficientemente preciso? ¿Qué parte del proceso debemos ajustar?

Es crucial para el diseño entender este tipo de cuestiones como parte del aprendizaje. La realidad es que se ha hecho progreso aprendiendo más y eso es fantástico y  algo que nos hará mejorar frente a futuros proyectos y ampliará nuestra perspectiva. Nunca consideres este tipo de cosas como fracasos.

Mi experiencia me dice que nadie consigue su objetivo a la primera, eso es una utopía de la que es fácil salir. Podemos creer que la solución que hemos tomado es la adecuada, pero bastará verla a lo largo del tiempo para que se hunda esa idea de que es lo adecuado. Los proyectos evolucionan de una manera difícil de predecir.  El éxito yace en saber adaptarse y recibir el cambio como parte del aprendizaje.  El proceso de diseño nos permite dividir una parte de una creación compleja en piezas más pequeñas para mejorarlas una por una.

Esta es mi visión general de lo que un proceso de diseño es y cómo se ejecuta, contado de una manera muy sencilla sin andarnos con muchos rodeos ni especificaciones técnicas.

Por favor, si os surgió alguna duda o comentario, pensáis que le falta algo o tenéis algunas mejoras que comentar sobre lo escrito estaré encantado de conocer más sobre ello.

No debemos olvidar que esto es sólo una manera de hacerlo. Esto es muy subjetivo y en base a las preferencias personales y la experiencia. Si tenéis un enfoque diferente que tiene el mismo propósito agradecería enormemente que lo comentásemos con la idea de mejorar.

Gracias por leernos  

Públicado el 10/06/2016

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