• slidebg1

Rediseño - Mejorar un producto digital


Ya sea una app, web o cualquier producto digital, a veces nos encontramos con la tarea de rediseñar un producto. Ya no solo a nivel visual, también redefinir la relación que mantiene con el usuario mediante la interfaz o bien redefinir el proceso en el que involucra a sus usuarios. En develapps en ocasiones tenemos que lidiar con productos que llegan a nosotros con la idea de mejorar su posición digital. A continuación os contamos 7 consejos a la hora de abordar el rediseño de uno de estos productos.

¿Por donde empiezo?

El gran desafío de rediseñar un producto digital no reside en cambiar todo lo que rodea a este. En más de una ocasión, cuando recibimos un encargo de rediseño de un producto, al probarlo y enfrentarnos a él, la primera conclusión que tenemos es: El producto funciona y nos sentimos cómodos usándolo. Es importante entender en este momento a los usuarios del producto, y no olvidar nunca que la tarea del rediseño no consiste en dar un paso atrás. Analiza bien las posibilidades del producto, y en que aspecto podría mejorar. Haz lo que puedas para mejorar la experiencia de cualquier manera posible sin pedir a los usuarios que tengan que aprender un sistema totalmente nuevo para conseguir algo que ya consiguen de forma cómoda ahora. Conseguir que cambien a un sistema totalmente nuevo llevaría un período de aprendizaje, algo que en el mejor de los casos supondría un tiempo de standby que para nada beneficiaría al producto. Posiciónate siempre del lado del usuario.

No se trata de derribar para construir sobre escombros, sino de utilizar lo ya construido para mejorar sobre esto.

 

Los datos, el ingrediente principal.

¿Cómo identificamos el mejor momento para plantearnos un rediseño? Antes de enfrentarnos a la idea de un rediseño, necesitamos tener en nuestra mano datos convincentes que demuestren que realmente necesitamos abordar este aspecto de nuestro producto. En numerosas ocasiones nos enfrentamos a clientes que consideran que su producto es todo lo bueno que podría ser, mostrándose reticentes a cualquier tipo de expedición que suponga un cambio real en su producto. Pues bien, los proyectos de rediseño pueden proponerse con éxito si entendemos la importancia de los datos. Sin datos convincentes, es imposible que un cliente cambie de opinión.

Sin un análisis de estos los datos no son más que números 

 

 

Como cocinar los datos.

¿Qué hacemos con los datos? Los datos carecen de sentido si no extraemos de ellos conclusiones. Los datos bien analizados y definidos nos llevan a conocer los puntos débiles de nuestro producto. Identificar esos problemas es parte fundamental en este punto, los problemas que saquemos de este análisis serán los puntos a tratar para mejorar nuestro producto. Sólo después de respaldar las ideas con los datos el rediseño tiene sentido. Las ideas tienen más valor y la posibilidad de que se lleven a cabo es mayor. Un rediseño nace con la idea de añadir valor a un producto, y en consecuencia hacer de este un mejor producto.

 

 

¿Quién se ocupa del postre?

Un rediseño no puede ocurrir sin todas las partes del equipo, así que involucra a todos desde el principio. Un rediseño de producto implica a numerosas partes de un equipo por necesidad. Obviar cualquiera de estas partes solo va a traer errores que tarde o temprano saldrán a la luz. Asegúrate de que parte de tu equipo estará al cargo de que parte del proyecto, teniendo clara, cual será nuestra tarea dentro de esa totalidad. Antes de comenzar a trabajar, divide las tareas. No es plato de buen gusto invertir en tareas que no darán sus frutos, o que en el peor de los casos, no se implementarán. Como diseñador, asegúrate que tu visión es clara y la comprensión del rediseño es entendida por todo el equipo (especialmente aquellos sectores más alejados del diseño). Esto reforzará el sentido de cada paso decisivo que se tome.

Trabajar en equipo divide el trabajo, multiplica los resultados, hace más sólido el final y más cómodo el camino.

 

¡A esto le falta sal!

Como si se tratara de un restaurante Michelín, las decisiones en cocina deben atender a reflexiones nacidas de pruebas. Ningún buen cocinero te ofrecería un plato sin haberlo probado anteriormente analizando la aceptación del mismo. Crear un guión previo al rediseño te ayudará a dar orden y prioridad a tus ideas.

CREA UN PROTOTIPO - Te ayudará a que la información sea más fiel a lo que realmente quieres hacer llegar al usuario y en consecuencia será comprendida de una mejor manera por parte de este. Prueba el prototipo con el objetivo de no encotrar errores durante el testeo con usuarios.

NO OLVIDES EL OBJETIVO - Create un guión, unas preguntas y selecciona la información que deseas obtener de los usuarios antes de comenzar. Esto evitará tener que hacer una selección posterior mayor y obtendremos datos de mayor calidad para nosotros.

RECLUTA USUARIOS DE CALIDAD - Asegúrate de seleccionar aquellos usuarios que serán tu público objetivo en un futuro cercano. Traza un rango de edad, gustos, etc...antes de comenzar el reclutamiento. Utiliza nuevos usuarios y usuarios ya familiarizados con la aplicación. En un rediseño no hay que olvidar las conductas del usuario que trae consigo el producto (primer punto). ANALIZA LOS DATOS - Analiza los datos obtenidos. Categoriza entre los principales éxitos y fracasos del analisis. Focaliza tus recursos sobre los éxitos como punto de partida. Reconsidera que decisiones dieron lugar a los posibles fracasos y establece otras vías de trabajo.

DOCUMENTA - Un informe de pruebas con usuarios ayuda a todos a entender el porqué del rediseño. Otorga una sólida importancia a lo que has conseguido y ayuda a identificar cúales deben ser los próximos pasos.

 

Sigue la receta

Para que un rediseño tenga sentido, debemos seguir las etapas naturales de este (como si de una receta se tratara): análisis, diseño, desarrollo y testeo. Cada proyecto de rediseño debe seguir el ciclo de crecimiento: analizar los datos de los usuarios y ver de que manera el diseño puede contribuir a mejorarlos, construir los nuevos diseños y probarlos frente a los anteriores, definir y analizar las conclusiones para planificar los próximos pasos.

 

Los peligros del comensal

Puede ocurrir que durante el rediseño del producto el cliente argumente que las decisiones de diseño de repente ya no son tan importantes como al principio se hizo ver. ¿Qué haces? Utiliza los datos y el análisis llevado a cabo para defender estas ideas y obtener el apoyo de tu equipo. Como diseñadores, nuestro objetivo no sólo debe ser hacer feliz al cliente, sino crear una mejor experiencia para los usuarios y un producto mejor que genere más ingresos (llegados a ese punto, el rediseño habrá sido la mejor idea posible).

Públicado el 08/05/2017

Comparte este post:

CATEGORÍAS: Actualidad Diseño Laboral Tendencias