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¿Qué proceso vive un móvil antes de llegar a nuestras manos?


Vivimos en la era tecnológica en un tiempo en el que nos gusta relacionarnos con los demás a través de internet y compartir todo lo que hacemos. Por este motivo es raro ver a alguien hoy en día que todavía no disponga de un smartphone con el que desenvolverse en prácticamente cualquier ámbito cotidiano. Se ha convertido en un objeto de nuestro día a día, aceptando como uno más de la familia, llegando a convertirse para muchos en algo casi imprescindible para sobrevivir. Pero independientemente del uso que le demos, pocos son los que reparan en el proceso creativo, de tests  y de producción que hay detrás de toda esta tecnología.

Normalmente, cuando decidimos comprar cualquier teléfono, nos fijamos en su estética, qué prestaciones ofrece, si tiene memoria suficiente para nuestras fotos y documentos, si la cámara será la más adecuada, si ofrece un buen sonido para escuchar nuestra música preferida, y un largo etcétera. Y no solo eso, somos muy exigentes a la hora de pedir calidad.

Pero, ¿Qué hay detrás de ese smartphone elegido? ¿Cómo ha llegada hasta el mercado? ¿Quién ha decidido que es apto para estar cara al público?

Veamos qué es lo que se mueve entre bambalinas.

Empezamos

Como cualquier proyecto en el que nos podemos iniciar, partimos de bocetos, diseño e ideas que necesitamos plasmarlas en papel.

Por lo tanto, el comienzo podemos decir que es la fase más intensa, ya que todas las ideas que se tienen han de plasmarse de manera lógica. Es ahí donde aparecen los primeros prototipos 3D donde todo se mide y se calcula con mucha precisión, como por ejemplo, el tamaño, el peso y la densidad de la pantalla. Se trata todo aquello que tiene que ver con el diseño, aquello que se va a ver, pero nada que tenga que ver con funcionalidad.

Para ver un caso práctico de lo que comentamos, podemos fijarnos en el teléfono Aquaris de BQ. Por ejemplo, para este modelo, se llevan a cabo 2 tipos de validaciones. El primero, llamado Engineering Validation Test, y el segundo denominado Design Validation Test, durante los cuales el terminal puede modificarse hasta en un 60% y donde se revisan las soldaduras y atornillados de los prototipos y la fiabilidad de los mismos.

 

Siguientes pasos

Tras estas pruebas de diseño y prototipado, llega la parte fundamental y a la vez crítica. Nos referimos a lo que tiene que ver con la electrónica.

Existen 3 componentes fundamentales, que son: la parte que controla el teclado y la recepción de la señal, la batería y la pantalla. Todo este hardware necesita de software específico, y en muchas ocasiones se trata de software propietario de la marca / compañía, donde los programadores asignados para ello desarrollan el diseño de la interfaz y las operaciones básicas / avanzadas del teléfono. Algunas de estas podrían ser el calendario, el reloj y la escritura de mensajes.

Por ejemplo, siguiendo con el ejemplo que mencionamos con el teléfono Aquaris de BQ, se realiza una prueba de test llamada PVT (product validation test). Y¿ en qué consiste exactamente? Se generan 1000 unidades exactamente iguales y sobre estas se llevan a cabo las pruebas de rendimiento sobre la batería y el procesador fundamentalmente, ya que en definitiva, son el corazón y el motor de nuestros terminales.

Tras pasar este punto, es cuando empieza la fase definitiva, en la que cada parte del teléfono se ensambla y se añaden el resto de componentes, como la cámara, la antena, el micrófono y el altavoz. Seguidamente se hacen las pruebas que permiten verificar la funcionalidad de los botones y la energía del teléfono. ¿Cómo sería esto en el caso del Aquaris? Se lleva a cabo el CTS Verifier, que no es más que el testeo externo del terminal el cual se lleva a cabo junto con más de 230.000 tests de funcionamiento y rendimiento divididos en distintos módulos (cámara, sensores, conectividad, códecs …).

Y una vez superadas todas estas pruebas, es cuando se redacta la documentación necesaria que acompañará al smartphone y es tras ese momento que se da a luz al modelo definitivo que presentar en las tiendas.

 

Conclusión

Como hemos visto, son muchas las pruebas, tests y certificados que se realizan hasta que el terminal final llega a nuestras manos.

Hablamos de un proceso que lleva entre cinco y siete meses de trabajo constante y muchos ajustes. Por lo tanto, no subestimemos nuestros smartphones y pensemos en todo lo que han tenido que pasar hasta llegar a cada uno de nosotros.

Si queréis saber más sobre que tests de calidad se llevan a cabo por ejemplo, con las cámaras y el audio, podéis continuar con la lectura del artículo de xataka que da una muy buena explicación sobre todo el procesado del teléfono Aquaris de BQ.

Referencias: https://innovacionbq.xataka.com/asi-es-la-odisea-tecnologica-que-vive-un-smartphone-antes-de-llegar-a-tus-manos/

Públicado el 07/12/2017

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CATEGORÍAS: Actualidad Aprendizaje 

TAGS: DEVELOPMENT MOBILE